El fotógrafo, relato ganador
Fidel, el fotógrafo, se traslada a La Aldea para cubrir una boda. En la puerta de la iglesia, este toma foto a una niña sin saber que es la nieta de Gregoria. Cincuenta y tres años antes, el padre del fotógrafo, guardia civil, detiene a Gregoria, mujer que tiene la fortaleza en sus venas, luchadora por su hija y por su tierra. Ni la benemérita ni los castigos consiguen doblegarla.
A poder que yo pueda, primer accésit
Salvador encuentra, entre algunos documentos de su padre, un cuento escrito por su abuelo Sebastián por 1927. En él, con la voz de la protagonista, seña Menora, relata cómo esta mujer se opuso a la entrega de sus tierras, cómo sobrellevó su pérdida y cómo fue ejemplo de lucha por recuperar lo que ella y sus paisanos creían suyo en justo derecho.
Cicatrices, segundo accésit
Antonio visita a su madre en La Aldea para pasar con ella las vacaciones. Por su parte, Manuela ha contratado a una muchacha maliense, Aminata, como interna para que la acompañe y le ayude con las tareas del hogar. Para sorpresa de Antonio, Aminata se interesa por distintas fotografías que cuentan la historia del pleito de La Aldea. Todo ello, sin poder olvidar su país y todo lo que tuvo que dejar atrás al huir de allí. Entre cicatrices aldeanas y malienses transcurre un precioso verano con una visita muy especial, la de la Virgen del Pino, recorriendo las calles de San Nicolás.
Guacimara, una casa en el barranco y un secreto desvelado, tercer accésit
Guacimara, una joven maestra aldeana, compra una casa vieja en el barranco. Allí descubrirá un secreto oculto que se transformará en la misión: dar voz al pleito de la Aldea, una experiencia que cambió la vida de muchos aldeanos y aldeanas.
El fotógrafo es el relato ganador del I Certamen El Pleito de La Aldea, seleccionado por su calidad literaria y porque mantiene vivo el recuerdo del pleito no como un hecho lejano, sino como una herida, una dignidad y una memoria que siguen mirando de frente.
La ilustración del relato es obra del ganador de la modalidad de ilustración del certamen, Pablo Martín Vega, elegido por su estilo y la intensidad que destilan sus trazos, que consideramos que encajan con lo que se quiere transmitir con esta conmemoración del pleito.


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