Esta novela transcurre en una ficticia isla del Atlántico Oriental que toma su nombre de los perros bardinos que la habitan. Allí, durante generaciones, el odio se ha ido acumulando en una pequeña comunidad regida por un peculiar sacerdote y su misteriosa madre. Novela de pasiones y desamores, de ternura y crueldad, donde lo esotérico y lo tangible forman un mosaico indescifrable en apariencia, pero cuyas piezas terminarán encajando como un puzzle gracias a un perfecto dominio de la narración. La novela sorprende por el laberinto vital que muestra y la ruptura de géneros narrativos que confluyen en ella: violencia sin tremendismos y un realismo que se interna en lo irracional.
Bastardos de bardinia fue escrita en 1984-86 y es el núcleo de un espacio narrativo personal al que pertenecen otras novelas del autor.


No hay opiniones.