El Rabiche es un niño de Acentejo criado en la periferia de un mundo cambiante y aún rural. Siendo el más pequeño de los hermanos, sus padres lo instalan en la azotea desde donde, junto a su palomar, va creciendo en un bucle de miedos y añoranzas.
El relato, completamente ficticio y posicionado en un mundo mago, atraviesa distintas fases que cuentan la vida del protagonista, su entorno y valores en crecimiento. La dureza del trabajo infantil, la guerra y la evasión, la dificultad para encontrar un hueco en el mundo y los miedos de la infancia, que perduran durante toda una vida, salpican la historia del Rabiche.
Es un cuento de ida y vuelta, de expectativas y frustraciones que representan la vida «anodina» de toda una generación que vivió entre un mundo y otro, una generación ignorada que merece tener su propia epopeya.


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